El hombre siempre ha tenido un
especial interés por los astros. Muchas civilizaciones como los aztecas,
hindúes chinos y la mesopotámica, y los pueblos griegos y
árabes divisaron y registraron eclipses solares y lunares, entre
otros eventos, y calcularon las medidas de astros y sus órbitas con el
fin de obtener calendarios de más precisión que los
anteriores existentes.
En la Antigüedad Hiparco y Ptolomeo fueron los astrónomos más destacados.
Las primeras observaciones eran
limitadas debido a que se hacían a simple vista, hasta que se inventó el
telescopio en 1609, que dio un notable impulso a la
observación del espacio.
El origen del telescopio es polémico y
se atribuye su invención en 1608 al neerlandés Hans Lippershey. Galileo
Galilei, astrónomo italiano, expuso en 1609 uno de los
primeros telescopios inscritos por la historia y gracias a él llegó a
numerosas observaciones astronómicas que le ayudaron a proponer el
sistema heliocéntrico.
Sus observaciones incorporaron, además
de otros descubrimientos, los de manchas solares, del relieve lunar y
de los satélites de Júpiter.

Leer, hablar, pensar en, sobre y desde la astronomía, por siempre, me recordará a mi padre, un aficionado del tema, los libros no faltaban en casa. Saludos.
ResponderEliminarmuy ilustrativo un tema que siempre me apasiona.
ResponderEliminar